XXII
Encuentro de las Letras Pampeanas
Material de base Nº2
Carla
Giannini
LA
CANCIÓN ENTRE LA SOLEDAD Y LAS MULTITUDES
Arbolito de mi tierra yo te quisiera decir
que lo que a muchos les pasa también me ha pasado
a mí.
Atahualpa
Yupanqui
El canto de todos que es mi mismo canto.
El canto de ustedes que es mi propio canto.
Violeta
Parra
En el momento de escribir y componer una canción,
siempre voy reflejando mi estado, mi temperamento; mi
minuto y mi circunstancia. Todo parece ser un mar lleno
de olas que me alcanza, que me pone en movimiento. Y
en ese momento, creo alcanzar el estado más puro
de la creación, siento flotar las palabras, brotar
la música inspirada por el corazón más
lleno de sentimientos. En la soledad más absoluta
cuento mi historia de amor melancólico, de amor
fugaz; cuento mi amor patriótico, cuento lo mío,
lo particular, lo efímero.
Entonces, cuando trato de escaparme de esta hermética
reflexión, y busco expresar un sentimiento colectivo,
cuando trato de estar en los minutos y las circunstancias
de todos, las palabras comienzan a huir de mi pensamiento,
y las ideas que parecían puras, se van escapando
de cualquier sortilegio que las obligue a hablar por
una voz ajena a la mía. Se hace lento el pensamiento
y las palabras llegan como atragantadas, atoradas y
salen de a una en una, como pidiendo permiso. Dicen
“pinta tu aldea y pintarás el mundo”...es
que no es fácil.
Cuando la cosa es llevar lo creado a la canción,
al mismísimo instante en que sale la palabra
de mí y llega a los oídos y los ojos abiertos
y ávidos de la gente, quiero llegar hasta allí;
hasta donde lo que “me pasa” es “lo
que pasa”; donde lo que siento sea el sentir del
momento. ¿Cómo una canción de amor
particular, se transforma en un mensaje que representa
al alma humana misma?: “el amor con sus esmeros
al viejo lo vuelve niño, y al malo sólo
el cariño lo vuelve puro y sincero” o “a
veces soy como el río, vivo penando, y cuando
debo quedarme, viday, me voy llorando”. En ese
momento es cuando se crea lo eterno y lo sublime del
arte, se produce lo mágico, lo inexplicable,
es un gran canal abierto de comunicación. Se
eleva lo particular a lo colectivo y todo se transforma
en un gran sentir popular; es que el ser no es solamente
reflejar sino, también enaltecer los sentimientos
comunes a todos.
¡Es una tarea difícil! Encontrar la ruta
y el camino será siempre la búsqueda.
(Publicado en “La Culturoza”, revista
cultural de la peña “La parra de don
Ata”, nª 2, junio de 2006).
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